miércoles, 18 de noviembre de 2009

lunes, 9 de noviembre de 2009

¿Es el aprendizaje algo trivial?

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
No, el aprendizaje va más allá del simple discurso magisterial y debe tener diferentes rasgas de la forma cómo evaluar el aprendizaje, y si se quiere evaluar con competencias, es más importante aún que no sólo unas cuantas preguntas sirvan para medir el grado de aprendizaje de los alumnos, pues ellos además de obtener un aprendizaje, éste debe ser significativo, tomando en cuenta las habilidades, valores y actitudes de los alumnos, pues desde ahí parten los conocimientos que los alumnos como sujetos tienen de los objetos que originan su respuesta valoral y actitudinal de acuerdo a Perrenoud.
El aprendizaje no es traer datos de la realidad al interior del sujeto sea ésta la memoria, sino que construya su realidad y se apropie de ella.
De acuerdo a Perrenoud , una competencia de cierta complejidad pone en práctica varios esquemas de percepción, de pensamiento, de evaluación y de acción, las cuáles sirven de base para nuevas inferencias y nuevos conocimientos.
Por lo tanto si el aprendizaje fuera trivial y sólo se midiera con unas simples preguntas, sólo se traerían datos, el maestro no sería un mediador, no escucharía a los estudiantes ni respondería a las necesidades cognitivas, pues un aprendizaje significativo es aquel en donde una persona percibe la vinculación entre los que aprende y lo que vive.

Enfoque por competencias

¿Qué concepciones de aprendizaje nos parecen congruentes con el enfoque por competencias y por qué?

De acuerdo a los autores de la lectura realizada, el enfoque por competencias requiere de una orientación educativa que dé respuesta a un contexto actual, en donde los estudiantes no sólo estudien para pasar un examen, sino que su aprendizaje sea significativo, que puedan aplicar lo aprendido en la escuela en su vida cotidiana por lo funcional que este aprendizaje es, que una vez que han aprendido un tema, sea capaz de cambiar actitudes y mejorar por decir así sus valores, que reconozca los procesos a través de los cuales se ha realizado la construcción es decir que haya una meta cognición.
El enfoque por competencias se refiere a una experiencia práctica y a un comportamiento que necesariamente se enlaza a los conocimientos para lograr sus fines.
Es congruente cuando el autor menciona que las competencias no se adquieren ni se construyen de pronto y de la nada, sino que se desarrollan a partir de organizaciones y esquemas de acción anteriores.

lunes, 12 de octubre de 2009

Los saberes de mis estudiantes

Lo que nuestros estudiantes saben hacer en internet es chatear, bajar música, ver videos, hacer páginas como Hi5, My space, algunas investigaciones de las materias cuando se las piden.
Lo que podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula es elaborar una wiki o una webquest para que los alumnos interactúen de forma académica en este medio, que puedan subir tareas, revisen los trabajos de otros compañeros.

Tomando en cuenta que no todos los alumnos no tienen el mismo acceso y manejo de las páginas de internet, se tienen primero que formar equipos con un monitor que tenga un poco más de conocimiento que los demás integrantes, éste les enseñará cómo entrar a la página y bajar o enviar los trabajos, este trabajo lo harán en el lugar que ellos dispongan, ya sea en la biblioteca de la escuela, en la casa de alguno de los chicos que tengan internet o en un ciber.

¿Como percibo mi docencia?

¿Cómo percibo mi docencia?
Asumiéndola con sentido de responsabilidad. El estar convencida de la labor e importancia de ser maestra, me lleva inevitablemente a establecer un compromiso para con mis alumnos, este consiste en establecer actividades no solo de instrucción, sino de formación, es decir, si estamos consientes de la edad que atraviesan los muchachos, éstos están por salir del proceso de adolescencia en donde aún difícilmente miden las consecuencias de sus actos, por lo tanto nuestro compromiso consiste en apoyarlos a madurar y a que ellos mismos vayan encontrando valor a las cosas y sean capaces de discernir, reflexionar antes de actuar.
¿Por qué somos docentes?
Por la satisfacción de haber logrado y/o la esperanza de lograr un mejoramiento en nuestros alumnos. El ser docente va más allá de un gusto por impartir conocimientos, es decir, el gusto no es convencimiento y éste último nos lleva a la búsqueda de recursos y actividades que logren una formación en ellos. Antes que instruir está el formar. La esencia del ser maestra está en pensar lo que es verdaderamente mejor para ellos, a través de la asignatura y transmitir junto con ellos el sentido de responsabilidad, el de respeto, el de constancia, el de valorar esfuerzos, entre otros.
¿Que nos llevó a vernos inmersos en esta labor?
Cuando me doy cuenta de la trascendente labor al ser maestra, me voy convenciendo de la importancia y tomo la decisión de continuar y mejorar estableciendo compromisos.
A través de los años, he descubierto que mientras más consiente estaba de la labor que hacía, mas se producía la inquietud de mejorar mi labor docente.
¿Cuáles son nuestras metas?
1) Lograr la especialización de “Desarrollo de competencias docentes” obteniendo buenas evaluaciones, con un mínimo de 95%
2) Lograr aplicar lo conveniente de lo aprendido en mi trabajo docente, midiendo resultados con el diagnóstico inicial superando 70% como mínimo.
¿Qué queremos lograr profesionalmente?
Tener mejores resultados en mi desempeño como docente.
Obtener más grados académicos que me permitan llevar a cabo mi labor con mayor profesionalismo.
¿Qué hago?, ¿Cómo lo hago?, ¿Por qué lo hago?
Hago mi trabajo con responsabilidad y consiente de la labor que desempeño.
Tomando en cuenta elementos y características que implican el proceso de aprendizaje de mis alumnos.
Lo hago porque estoy convencida, y tengo esperanza de lograr mis objetivos y metas.

Mi aventura de ser docente

Al igual que algunos o muchos de ustedes, la forma como llegué ala docencia fue por aquellas oportunidades que nos da la vida.
Originalmente yo estudié Idiomas en la UAP, pero no pensando en ser docente, simplemente porque me llamaba la atención y me empezó a gustar desde que iba a la secundaria y porque quería ser azafata, la mayoría de las persona cuando me preguntaban en qué iba a trabajar yo les comentaba que de azafata, porque me gustaba viajar mucho y sin que suene jactancioso la mayoría coincidían en que cubría el perfil en cuanto a estatura y esas cuestiones de personalidad que se requerían.
Casi al término de carrera, mi hermana me sugiere que meta mis documentos en la SEP trabajar de maestra mientras salía la convocatoria para el trabajo de azafata así que llevé mis documentos y me propuse esperar, me quedé sorprendida cuando a los tres días de ingresado mi expediente en esa institución, me llaman por teléfono para que me presentara porque había una vacante en una secundaria de Ciudad Serdán lugar que no conocía.
A los dos meses de haber llegado a este municipio, me invitan a la inauguración del edificio del Centro de Estudios de Bachillerato y al término de la ceremonia oficial, el director de ese momento, me hace la invitación para integrarme a la fila de los docentes del plantel, oferta que por supuesto no rechacé pues no tenía nada que perder, yo pensaba que sería por corto tiempo en lo que hacía la solicitud para “ejercer” según yo en la carrera que me había preparado, es decir de azafata.
El tiempo comenzó a transcurrir, el incremento de horas en la secundaria y los estímulos del Bachillerato, me fueron alejando la idea de dejar las plazas de docente, creo que eso fue la principal razón en ese momento de continuar en el magisterio. posteriormente estudié la Normal Superior y una maestria en formación permanente, así como algunos diplomados y cursos diversos pues si ya estaba metida en la enseñanza y no presizamente por vocación, pues bueno que sea entonces por responsabilidad, no creen?
Al principio el trabajo con los adolescentes fue muy difícil, por la etapa que atraviesan en esa edad, pero conforme iba pasando el tiempo me fue gustando la idea de enseñar, porque a pesar de que tenía alumnos muy difíciles también los había muy nobles y me fui poniendo pequeños retos para que los alumnos pudieran además de aprender una lengua extranjera, ellos tuvieran un proyecto de vida que los llevara a prepararse y no solo concluir la secundara o el bachillerato.
Sinceramente considero que he tenido muchas satisfacciones en la docencia, cuando los alumnos regresan y agradecen el apoyo, la orientación o cuando te dicen ahora soy abogado y estoy a sus órdenes, es algo que no se puede remunerar con dinero.
En la actualidad trato de dar mi mayor esfuerzo, por eso cuando me invitan a un curso, diplomado o especialización, no digo que no, y no porque cuente con mucho tiempo sino porque somos el ejemplo a seguir de muchos estudiantes sin darnos cuenta.
Ánimo compañeros.